Poder

Acto mediante el cual una persona autoriza a otra para representarla en la realización de un contrato o acto jurídico.

Validación

Validación jurídica por notario competente

Tiempo

Variable según validación documental

Costo

Según tarifa notarial vigente

El poder permite que una persona autorice formalmente a otra para actuar en su nombre ante entidades públicas, privadas o frente a terceros. En la Notaría Primera de Barranquilla este trámite se utiliza con frecuencia para gestiones administrativas, representación en procesos contractuales, actuaciones bancarias, trámites inmobiliarios y diligencias judiciales o extrajudiciales que requieren respaldo jurídico claro.

Cada poder debe redactarse con precisión para definir el alcance de las facultades otorgadas, las limitaciones aplicables y la finalidad concreta de la representación. Dependiendo del uso, el poder puede otorgarse mediante documento privado con reconocimiento de firma y contenido o mediante escritura pública, especialmente cuando la ley exige esta solemnidad o cuando el acto a realizar tiene mayor complejidad jurídica.

Requisitos
  • 1
    La persona que va a dar el poder debe asistir a la notaría.
  • 2
    Llevar la cédula de ciudadanía.
  • 3
    Llevar el documento escrito para que el notario lo autentique y reconozca.
Recomendaciones antes de firmar
  • 1
    Identificar claramente a la persona apoderada con nombres completos y número de documento.
  • 2
    Describir de forma precisa las facultades otorgadas y el trámite o negocio para el cual se confieren.
  • 3
    Verificar si el poder debe otorgarse por escritura pública según la naturaleza del acto que se realizará.
Notas Importantes
  • Tiempo estimado de entrega: el mismo día cuando el documento está completo y no requiere ajustes jurídicos adicionales.
  • Costo: SÍ. Según tarifa notarial.
Preguntas frecuentes

En la Notaría Primera de Barranquilla recomendamos que el poder identifique plenamente a quien lo otorga y a la persona apoderada, describa con exactitud las facultades concedidas y señale para qué gestión se autoriza la representación. Un poder ambiguo puede generar rechazos por parte de bancos, oficinas de registro, juzgados u otras entidades porque no deja claro el alcance de la autorización. También conviene definir si la facultad es general o especial, si permite delegar, si autoriza recibir dinero o firmar contratos y si tiene vigencia determinada. Entre más preciso sea el texto, mayor seguridad jurídica tendrá la actuación posterior.